Shattered

Author: xabyvita /

¿Y si agarro esa mano?. Esa mano tendida delante mía. Todo tiene un origen, y también un desarrollo.
También llega el punto en que no importa. Da igual cual fue el origen y en donde desemboca.
A veces sólo se entiende cuando no importa qué ni quién ni cuándo tampoco por qué sino ahora.
Momento especial ese ahora se supone, ese ahora que te hace cambiar de opinión en cuestión de segundos.
¿Perdemos la cabeza y nos olvidamos de todo aunque solo sea por intentarlo? De cabeza, allá vamos.
Desde que sonreía de pequeño siempre me esforcé de un modo egoísta por mantener esa llama viva.
Ese momento que iba desde querer conseguir un juguete a una aprobación, a sentirme importante.
Incluso cuando quería algo y no me lo daban, era pícaro, era tonto y consentido; lo conseguía al final.
El ahora de entonces, que formaron pelota e hicieron los ahora de entonces. Monótonos ahora todos.
Y el ahora de ahora, otro reto. Otro reto del que nunca me hicieron conocedor, algo muy básico.
Ese ahora de dejar de querer algo que sentía profundamente que sería grande, aunque solo fuese para mí.
Este ya no es tan fácil. Ya no depende sólo de ti, te aviso y te lo repito para que después te pese más.
Abriendo la boca y haciendo hueco a lo que yo mismo me he cocinado. ¿Hablamos de amistad?.
Págala con el mundo y aprende que tu eres tu mejor amigo, y después cómete lo cocinado a destiempo.
Sin espera previa, así es como pasan las cosas en esta vida. ¿Seguimos con las lecciones?. Non stop.
¡Toma!. ¿A que no te gusta?. Amén. Equivocado; toma un pan con chocolate. Endúlzalo que entra mejor.
Y mientras, a meditar. Y si puedes dos de una. El tiempo duele. Jódete tu solito. Llora, ¿y después?.
Posiblemente no habrá mas remedio. Tendré que agarrar esa mano. Total, no me llevará a un sitio peor.

Así es.

Author: xabyvita /

Ahí estábamos, con nuestro entorno familiar, a nuestra bola y al son del motor de nuestras vidas.
En un instante nos dio por pensar hasta qué punto podríamos haber llegado de todos los que nos llegamos a plantear en su tiempo.
Si hubiésemos pensado un poco mejor aquella pequeña cosa que en un pasado nos sentó mal y pasamos por alto que dolió.
Si hubiésemos confiado en nosotros y no nos hubiésemos cortado cuando nos íbamos a lanzar con decisión por ese calentón que al final no resolvimos.
Si hubiésemos llegado a decir lo que se nos pasaba por la cabeza aunque estuviese fuera de lugar por sentir miedo a que nos clavasen unas miradas que eran tan importantes en aquel momento.
Si todo el esfuerzo para mantener un modo de vida estable en esta sociedad ha sido en vano, si nos hace sentirnos satisfechos.
Si todas las personas con las que nos cruzamos en nuestra vida fueron bien calibradas por nosotros mismos en aquel momento.
Si esa pequeña envidia, ese insignificante odio que nos llevó a no expandirnos por ese exacto camino tenía un mínimo de sentido.
Si ese momento en que bebíamos alcohol y fumábamos al son de la música nos hacía pasarlo bien o sólo era una tapadera de uno de los muchos vacíos que sentíamos.
Entonces nos dimos cuenta de que cada vez que preguntábamos se abrían mas frentes que nos planteaban tormenta en nuestros días aparentemente soleados.
Descubrimos que la felicidad existía y por cobardes no la sentimos en ni un sólo puto momento.
No nos cogimos de la mano cuando tuvimos que dar la cara por nosotros mismos frente al mundo. Descubrimos una cantidad de 'no's tan grande que se nos encendieron las vísceras como el estallido de una fuga de gas. Nos volvimos del revés.
Entonces tuvimos un momento de lucidez, nos quedamos todos en silencio pensando en nada pero con nuestra cara mas sincera.
Nos dio por deprimirnos, por sentir la oscuridad que no aprendimos a interiorizar en su momento para poder entenderla y aprender de ella.
No quisimos pararnos, no escuchábamos esa música, simplemente la oíamos. No resultamos interesantes como pensábamos, sólo coincidimos con otro interruptor que jugaba al encendido y al apagado a un ritmo que nos gustó en ese momento. Nos perdimos.¿Por qué?. La vida es dura.
Ahora sólo hemos aprendido a borrar de nuestros recuerdos aquello que nos produce dolor.
Nos crean problemas para indignarnos. Nos indignamos. Ahora ésto no nos parece bien, ni esto otro, y mi palabra vale más que la tuya porque me escuchan y he demostrado saber de lo que hablo.
Ahora quiero saber para indignarme yo también. Pero dejo claro que la culpa es de la sociedad, no mía.
Les hemos dado la razón. Nos han ganado el pulso con una facilidad que decir que nos avergüenza es quedarse corto. A joderse, arrastrémoslo hasta la tumba.
Arrastrémoslo hasta que nuestro recuerdo no provoque la mínima sensación en aquel que sepa de nuestra existencia.
Se nota quién está satisfecho consigo mismo. Se nota mucho. Ciertamente hace mucha falta.
Da igual, mañana amanecerá otro día. Todo cambiará. ¿O empezaremos con la misma historia?.