Snake

Author: xabyvita /


Aferrándonos a todo un poco, cada uno a nuestra manera y a distintas cosas. Cuando todo forma parte de la misma historia y al mismo tiempo las historias son diferentes para todos. 
A veces me pregunto si el hilo conductor lo entendemos todos igual, si por dejarnos llevar y actuar como queremos somos entendidos justo en la posición en la que nos encontramos o se nos encasilla en la posición que alguien sin mala intención entiende y después propaga como la pólvora inocentemente.
Sólo necesitamos un poco de comprensión a veces, aunque hacernos incomprensibles es la mejor manera de conseguir que nos entiendan mediante la combustión, las llamas. El fuego es llamativo, y las emociones un vehículo universal para visualizar la leña encendida y saber en qué esquina exacta se ha iniciado la lumbre.
Después se camina por la vida entre fantasmas hechos de nuestras propias cenizas, permitiéndonos sentir y hacer nuestros los defectos de los demás, arrastrándolos encadenados a nuestra piel como si tuviésemos que pagar por ellos. 
No es justo, nunca daré mi aprobación a la falta de humanidad. Después, a su ritmo, sin prisa alguna aparecen las redenciones, la necesidad de sentirse bien justificándose y sugiriendo entre líneas disculpas que nunca llegan a florecer.
Y nuevamente tras eso, todo vuelve a no importar, la cabra tira al monte y lo que tenía que ser al final volvió a no ser aparentando que iba a ser.
Péndulos vivientes con pinchos dando tumbos sin saber dónde van. Esas son las personas infiltradas en nuestro mundo, el mundo de los humanos, las personas. Nosotros sangramos humanamente para evolucionar mientras otros sangran a secas para provocar más brechas después.
Y mientras intentamos apagar nuestro fuego, nos cruzamos con otro que nos vuelve a prender, hasta que llegamos al punto de no saber cuándo ni por qué empezamos a arder. 
Exentos de sentimientos puros, de sinceridad y de verdadera consideración. No es un mundo empático, aunque exista la empatía. 
¿Desde cuándo un don pasó a ser un arma de destrucción masiva en manos de un bebé?.
No nos damos cuenta, pero hemos llegado al punto de esclavizar a nuestra alma, fragmentándola para depositarla en manos de psicólogos en el futuro. Hemos traicionado la esencia de lo que nos hacia guapos, pasando a ser imágenes distorsionadas de nuestra verdadera belleza.

Vaho

Author: xabyvita /

Empecé a notarme invisible cuando todo pasó de especial a demasiado simple.
Ahora toca pagar con heridas en mi piel el precio de soñar tan intensamente.
Sin darme cuenta me he metido a mi mismo en una encrucijada en la que cualquier movimiento que haga, el mínimo ápice de rencor, odio y rabia recae sobre mí con la misma sensibilidad con la que lo siento.
Piedras sobre mi propio techo por pensar que los cuentos con finales felices existen.
No ahora, no así... y pasa el tiempo, y sigue pasando y sigue sin ser ni ahora ni así.
¿Parte de la lección no aprendida? No sólo parte, la historia se repite y cada vez duele más.
Alto en el camino, podría desviarme y hay que parar a pensar. No me permito huir, ni desviarme sin saber que estoy huyendo. Tampoco permito descargar mi equipaje sobre nadie, aunque tiemblen las piernas al seguir por la senda.
He vuelto a desmerecer el camino que piso, apareció un oasis tan bonito que, de irreal que fue, ha vuelto a desviar mi mirada. Ahora vuelvo a pasar por alto el olor de la naturaleza. Vuelvo a enfrentarme conmigo mismo, bajo una gran amenaza de terrorismo.
No consigo nadar en mis entrañas, abrazarme resulta difícil aunque lo consiga.
Veo bien el camino que tengo que seguir... aunque el peaje a pagar sea mutilar los sentimientos.
¿Por qué miedo? Puedo con él. Lo demostraré.
Daré tan fuerte que faltarán músculos para cerrar las bocas.