A veces si... y a veces también

Author: xabyvita /

¿Por qué estás tardando tanto? Esa puerta que quieres cerrar está a tu lado, alcanzas su pomo con una mano sin moverte... ¿Tanto te cuesta?, ¿por qué lloras tanto?, estarás pensando que todo es muy efímero... lo es, ¿difícil de aprender? lo es... y ¿qué le vamos a hacer?, tuvimos todo en nuestras manos, lo que estuvo cerca y hoy tan lejos... ese fuego es la razón profunda por la que ardemos. Puedes quedarte... y puedes irte, pero no vale la pena quedarte en medio viendo pasar el tiempo... todo pierde encanto, aún puedes darte la vuelta y cerrar otra puerta.


Mientras, sigo pasando, no me interesa ya nada... Sólo me tengo a mi y a mi melancolía en este viaje. No le necesito ni a ti tampoco, realmente me llegas a estorbar con tu presencia. No es personal, tenemos puntos de vista muy diferentes y no me apetece ser justo por hoy, aguantar diferencias cuando lo que quiero es sentirme vivo... esta guerra es mía contra la carretera, mía contra la vida que yo vivo.


Sigo sin necesitarte, para mí es prescindible lo que pienses, lo que hagas. No espero nada de tí, dejo que el tiempo me sorprenda como lo ha estado haciendo hasta ahora, el futuro para mí no es problema, no intentes plantearme un futuro. Este viaje es sólo mío... la carretera hasta lo indefinido es lo único por lo que quiero llegar al día de mañana. No dependo de nada más que ello...

2 inspirados:

Basabel dijo...

A lo largo del día paso por muchas puertas. Puertas blancas, azules, grises, metálicas, de madera. Puertas que chirrían, puertas automáticas, puertas que se abren solas hacia dentro y otras hacia fuera. Y por fuera de las puertas espera mucha gente. Muchos con gesto triste. Muchos con gestos de ansiedad. Otros aliviados. La gente que atraviesa puertas se dividen en dos grandes grupos, los indiferentes a las personas que esperan que la puerta se abra, porque son los encargados de abrirlas o cerrarlas, y los que que esperan que alguien les diga si la puerta se abrirá o no.

Una vez, detrás de una puerta gris escuché unas palabras que se caían al suelo:
-Quizá muera dentro de unas horas, o dias.
-Vaya, ¿está aquí su familia?
-si...
La verdad es que se me cayó el alma a los pies. La puerta siguió allí. Impasible. Las palabras y la puerta me han acompañado hasta hace poco, y siguen resonando en mi mente, en los ratos que tengo libre. Ojalá las puertas se abrieran, definitivamente, para dejar escapar tanto dolor.

Tantas puertas cerradas que no sabemos abrir, paseando cerca, esperando que alguien nos deje pasar, mirándolas deseando cojer el pomo y empujar sin saber buscar la llave que está en nuestro bolsillo.
Miramos la puerta en su marco, fijamos su imagen y olvidamos que quizas esa puerta la pusieron allí, como casi todas, para mantenernos en nuestros caminos, para asegurarse que cumplieramos y asintieramos al chocar con el frio metal. No se muevan, no se revelen, la puerta aun está cerrada, esperen su turno.
Y a veces, tantas veces, mirando la puerta no vemos que a su alrededor no hay nada, que no hay paredes, solo puertas, solo marcos llamativos, decorados de falsos deseos que nos intentan dejar dentro.
No hay paredes. No hay techos que te impidan mirar. Solo tienes que dejar de mirar donde siempre y caminar hacia otro lado. Quizás, seguramente, no llegues donde creias que querías ir...

Pero las puertas que ahora me rodean son más prosaicas. Metálicas y duras. No se apiadan de los que esperan. Son puertas que a veces dan miedo, pero no dañan. Quizás se abra, si... oigo como chirría ... lentamente

Narey dijo...

Muchas veces hay que hacer borrón y cuenta nueva, mirar para delante, no atascarse en lo que nos gustaría que hubiese pasado. La vida continúa y de tí depende que avance y tenga historias nuevas o que gire en torno a un único problema. Es cierto que la esperanza no se debe perder, pero no debe impedir que abras las otras puertas tras las cuales te espera algo mil veces mejor, algo que jamás sabrás hasta que lo vivas. Y, quizás, si escoges otro camino olvidando incluso lo que ahora añoras, un día la vida gire de repente y te vuelva a traer lo que soñabas, pero en modo conseguido :P . A mí me ha pasado